Diccionario sabinero

Amanecer: “Fin de la peli, telón, vomitona, familia, hora de irse a la cama, sol, batirse en retirada, taxistas, atascos, derrotas, llaves, porteras, cláxones, resacas, jabón, tostadas, paraguas, gabardinas, ascensores, calendarios, letra impresa, persianas”.

Amor: “Letra escarlata, maquillaje del sexo, pasión, deseo (no confundir con matrimonio), descalabro, tatuaje, acantilado, cura en falso, laberinto, puerta cerrada, guerra de Troya, amistad breve, mentira piadosa, escaso milagro, iceberg, tormenta de verano, ‘rara avis’, oasis, madre de todo, cerradura sin llave, no se vende en farmacias, deja cicatriz”.

Cama: “Catre, yacija, beso, polvo, sueño, fiebre, noche, siesta, sudor, mancha, semen, lágrima, fantasma, pesadilla, musa, legaña, veneno, pezón, leche, colchón, sobaco, sombra, insomnio, porno, Orfidal, almohada, manta, colcha, sábana, somier, cansancio”

Cuernos: “Adorno imprescindible del macho cabrío, joden pero curten, no es igual ponerlos que lucirlos, mejor secretos que con publicidad, de pésimo gusto si es a un amigo (las mujeres de los amigos no tienen culo), favorecen poco pero casi nadie se libra de exhibirlos, yo tampoco, tengo un buen par de ellos en mi “ridículum vitae”. Crecen también y sobre todo en la imaginación del inseguro”.

Celos: “Virus del enamorado, tifus del cornudo, dieta del envidioso, nostalgia del maduro, serpiente con manzana, Luzbel, traje de otro, dirección equivocada, despecho, humillación, mala estrategia, guerra civil, cartas marcadas, pistas falsas, espías en la sombra, duelo en las tripas, setas venenosas”.

Dios: “Entelequia, llámalo equis, Yavé, Alá, Júpiter tronante, opio del pueblo, ‘superman’, cuántas guerras se hacen en su nombre”. Juez. “Señor con anacrónica peluca que es parte y no quiere saberlo, balanza trucada, caballero de la mano en el hecho, leguleyo, prócer, aplicador de leyes, condenador de reos, sancionador de pobres, impune, desfacedor de entuertos, Sancho Panza en Barataria, espina de pescado, martillo de herejes, menos malo que jurado popular”.

Deseo: “Enemigo de la realidad, prescindible en el matrimonio, imprescindible en la pasión, mal consejero, buena bebida, mejor secreto y clandestino, insoportable fingido, patria del poeta y del pintor, maldición del casto, pecado inconfesable de la monja, enemigo del silicio, río de la sangre, hotel dulce hotel”.

Excesos: “Defectos, hermosas maldiciones tan escasas, límites con límites, sueños de puritano, pecados del beato, versos, colores, notas, relojes sin manillas, brújulas sin norte, treintas de febrero, ya no cierro los bares ni hago tantos excesos, cada vez son más tristes las canciones de amor”.

Idiota: “El profesor que me suspendió en Matemáticas, el crítico que puso mal mi disco, lo que me dice el espejo, el que va de listo, nombre de un “rock&roll”, mejor que hijo de puta, Sardá, Van Gaal, Alfonso Ussía, otro que yo me sé, el novio de mi novia, el futuro novio de mi hija, lo que nadie cree que es, lo que somos casi todos”.

Maldito: “Héroe de novelas románticas, galán de cine negro, escritor sin afeitar que habita en la barra de los bares, condenado, pobrecito, desquiciado, confeso, contrito, tirado, vendido, comprado, pagado, perdido, enganchado, humillado, vejado, admirado, arrugado, vencido, alucinado, enfangado, destruido, manchado, bendito”.

Melancolía: “Calle donde vivo, enfermedad incurable, territorio donde crecen las más hermosas canciones, los versos más exquisitos, mejor que la tristeza, mejor que la alegría, cerradura de la llave de los sueños, hombro donde apoyar la cabeza, lágrima furtiva, patria de don nadie, casa del viudo, río de los que no saben nadar, malo conocido, ojo del ciego, brazo del manco, oído del sordo, nostalgia del futuro”.

Olvido: “Carcinoma del tiempo, hipoteca del alma, guerra fría, recuerdo de noviembre, luto de las amantes, crisantemos de boda, ceniza de los días, rima de canción, sarna del calendario, fotos amarillas, libros de viejo, el último verano”.

Paraíso: “Cielo de tu boca, Walhalla, harén, el Dorado, Macondo, Comala, Nirvana, contigo, ahora, siempre, vida, todavía, ya, nunca, el bar de la esquina, gol del equipo de los necios”.

Placer: “Anticipo del dolor, pecado inconfesable, fósforo de los dioses, abanico de Venus, cirro, cúmulo, estrato, venganza de los serios, excusa sin excusa, billete sin retorno, fantasía de los tristes, puchero de los pobres”.

Secretos: “Verdades peligrosas, denuncias censuradas, hermanos Urquijo, sombras en el alma, palabras de saliva, perfumes sin frasco, puñales con sangre, hogueras de nieve, huérfanos de amigo, libros sin editor, pintores sin marchante, cantantes sin micrófono, bocas sin lengua, periódicos sin tinta, tatuajes en el alma, labios de nadie”.

Silencio: “Nota musical entre dos notas, verso nunca escrito, muerte súbita, regla del cartujo, palabra no inventada, extramuros del barullo, afluente del ruido, paso de cebra del miedo, estación del desierto, infierno del bocazas, secreto a voces, cierre de los bares, página en blanco, palabra de dios, ruina del cantante, poesía pura”.

Soledad: “Amante inoportuna, sombrero de los calvos, ruido sin ruido, esposa del soltero, trinchera del soldado, bufanda del mendigo, conciencia del culpable, quinto pie de los gatos, yo mí me sintigo”

-Joaquín Sabina-